"Las Enfermeras en Casa me salvaron la vida... Fueron muy amables conmigo, y contestaron a todas mis preguntas."
- Yolanda Márquez
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Josefina y Yolanda

En el año 1908 apenas se empezaba a organizar el cuidado médico en Santa Bárbara, y la organización Enfermeras en Casa – Visiting Nurse & Hospice Care – también acababa de comenzar.

No habían clínicas en Santa Bárbara en ese entonces y las damas que fundaron Enfermeras en Casa vieron la necesidad de proveer atención de la salud en casa para las familias con pocos recursos financieros.

Al principio la organización solo disponía de los servicios de una enfermera, quien iba a visitar a las familias a pie. Se alegraron cuando alguien les prestó un caballo, y se sintieron aún más emocionadas cuando se les donó un automóvil en 1915.

Ese fue el mismo año en que nació Josefina Jacobo en Jalisco, México. "Le trajeron a mi mamá desde México cuando tenía 30 días de edad," explicó Yolanda Marquez, una profesora de "community college". "Mamá vivió en Carpintería cuando era joven, y se casó con mi papá, José Dolores Márquez, en 1930. Mi papá trabajó durante 50 años en los limonares, llegando a ser mayordomo de cuadrilla."

En los años 40 la familia Márquez compró una casa en Santa Bárbara. "Mamá tocaba la guitarra. Durante la temporada de Fiesta solía salir con su guitarra para participar en los desfiles. Cantaba con la Sra. Castro y acompañaba a los bailarines que danzaban en el patio de la Corte," se acordó Yolanda con una sonrisa.

Cuando a los 90 años Josefina sufría de la enfermedad de Alzheimer, las Enfermeras en Casa le ayudaron a Yolanda a cuidar de su mamá. Josefina hacía ejercicios con la ayuda de la terapista física Li-Ching, lo que le dio más fuerza en las piernas para poder caminar mejor. Y Luciana y otras asistentes de salud le ayudaron con las actividades de todos los días, asistiéndole, por ejemplo, a bañarse y cepillarse los dientes.

"Eso ayudó mucho," dijo Yolanda, "especialmente cuando se ponía emocional. Las asistentes de salud me dieron el tiempo suficiente para hacer cosas sencillas como hacer la compra y pagar las cuentas. Debido a ellas podía salir a comer una hamburguesa y olvidarme por algunos momentos de los problemas en casa." Las Enfermeras en Casa le ayudaron a Yolanda a cuidar de su madre por muchos meses, hasta que ésta falleció.

Luego, al año siguiente, Yolanda tuvo una cirugía que se suponía rutinaria pero que inesperadamente se tornó difícil. "Me practicaron lo que debía haber sido una cirugía sencilla, pero no lo fue," se recuerda Yolanda. En el hospital le informaron que al regresar a casa su venda tendría que ser cambiada dos veces al día por una enfermera.

"Nadie de mi familia era capacitado para cambiar la venda. Aún si lo hubieran sido, no hubieran podido obtener el tiempo libre del trabajo para venir a casa dos veces al día. Fue un tiempo muy difícil. Hasta tuve que usar un andador para caminar por la casa," dijo Yolanda.

"Las Enfermeras en Casa me salvaron la vida. Durante dos meses vinieron a la casa dos veces por día. Maureen, Kit-Yee y Lovette fueron muy amables conmigo, y contestaron a todas mis preguntas. Tengo diabetes y también asma, así que cuidar de mí fue un reto."

Reflexionando, Yolanda dijo "A veces durante mi recuperación me sentía agobiada, pero ya estoy en marcha de nuevo. Estoy muy agradecida, y tengo una manda que pagar. Voy al Santuario de la Virgen de Guadelupe. Ese es mi proyecto para el año que viene."

Para aprender más acerca de nuestros servicios, en Santa Bárbara llame al 805-965-5555; en los valles de Lompoc y Santa Ynez llame al 805-693-5555.